RECUPERANDO EL SABOR DEL PAN

Hoy dedicamos nuestro espacio a una duda que nos pregunta Cristina y que sin duda tenemos que explicar… “¿De dónde viene la expresión de Recuperando el sabor del pan?” Allá vamos:

Aunque el pan es un alimento cuyo origen se remonta al Siglo II a. de C. con los egipcios, ha ido cambiando a lo largo del tiempo tanto en su forma de cocinarlo como en su momento de consumirlo

Como ya sabéis, el pan está elaborado a partir del trigo, un cereal con unas propiedades muy saludables y nutritivas para nuestro organismo. Antiguamente las recetas se iban pasando de padres panaderos a hijos, manteniendo los procesos de elaboración tradicionales. Así, elaborar un buen pan no era cosa de unos minutos. Requería cosechar el trigo, retirar el grano, elaborar la masa y formarlo a mano antes de pasar a hornearlo. Todo a su debido tiempo y con el material adecuado.

Con el paso de los años, el gran consumo, la actividad frenética de las ciudades y el bajo nivel de exigencia de los consumidores, hicieron que primara por encima de todo el precio. Es por eso que muchos negocios se animaron a elaborar pan en grandes cantidades, sin prestar mucha atención a los ingredientes ni a los procesos. Así, elaboraban en masa y abarataban los costes. Pero, ¿qué es lo que realmente ocurrió?

Poco a poco el sabor del auténtico pan se fue deteriorando con el tiempo. Entramos en una regla muy peligrosa del “todo vale”, mientras tenga forma de pan. Bocadillos industriales, mantequillas, conservantes y harinas de muy baja calidad empezaron a llenar los establecimientos. Por suerte algunos panaderos tradicionales se negaron a sumarse a esta tendencia de consumo rápido por encima de todo y mantuvieron sus recetas de toda la vida.

Desde hace unos años, parece que pos suerte la gente está volviendo a apreciar el sabor del pan elaborado cuidadosamente, con ingredientes de primera calidad y bien hecho. En algunos casos por salud, ya que se han dado cuenta de que los panes que se vendían en las últimas décadas no caían muy bien al estómago. En otros casos por sabor. Y es que, ¿hay algo mejor que un buen pan recién salido del horno con su corteza crujiente, su aroma y su miga esponjosa?

Por eso, en Panadería Simón que ya se sabe que somos muy cabezones, nos empeñamos cada día en recuperar el sabor del pan. Un sabor como el de antaño. Un sabor como el de antes, el que se amasaba con pasión y se horneaba lentamente. El que contenía ingredientes naturales del campo y no llevaba aditivos. El que pasaba de padres a hijos. En definitiva, el que hacemos desde 1962.

Esperamos que os haya gustado el post y hayamos respondido a tu duda, Cristina. Si es así, no os olvidéis de darle a “me gusta” en la publicación y seguidnos en Facebook e Instagram. Nos vemos en el próximo post…

 

Hasta entonces, sed felices y salud para tod@s!