DÍA DE TODOS LOS SANTOS

Este Jueves 1 de Noviembre se celebra el Día de todos los Santos. Una tradición que nos acompaña desde hace siglos en nuestro país y también más allá de nuestras fronteras. Esta fiesta de significación religiosa está ambientada por una serie de costumbres y tradiciones que aunque varían en diferentes comunidades, todas suelen tener una cosa en común: los dulces.

¿Por qué se celebra el Día de Todos los Santos?

Brujas, fantasmas, calabazas y esqueletos son las figuras que más suelen verse en la noche de los muertos o Halloween, como celebran los anglosajones. Pero en España, el 1 de Noviembre fue la fecha en la que la Iglesia Católica quiso conmemorar a todos los mártires causados por el poder romano a principios del Siglo IV a raíz de la persecución de Diocleciano. 

A partir de entonces, cuenta la leyenda que los curas y monjes velaban cada noche del 31 de Octubre para hacer sonar las campanas de la Iglesia cada hora en honor a los muertos de la localidad. Durante la madrugada, los habitantes del pueblo iban a visitarles con dulces otoñales para hacerles la noche más llevadera. Castañas glaseadas, mazapanes con piñones y buñuelos fritos para llenar el estómago en esta fría y solitaria noche de los muertos. 

Es por este motivo que se mantiene la tradición de comer dulces durante la velada del 31 y el día 1 de Noviembre. Como muchos ya sabreís, en Estados Unidos esta tradición se celebra la noche anterior. La fiesta de Halloween, que cada vez es más común entre los jóvenes de nuestro país, consiste en disfrazarse de muerto viviente pidiendo dulces y golosinas por las casas al grito de ¿Truco o trato?

¿Qué dulces se comen hoy en día en Todos los Santos?

Aunque originalmente se comían frutos secos glaseados o garrapiñados, la gastronomía y más en concreto la pastelería de nuestro país ha ido evolucionando hasta dar con los postres que hoy en día comemos estas fechas. Por eso, es muy común en todas las comunidades encontrar dulces como los buñuelos de viento, huesos de Santo o Panellets, además de la tan conocida castañada. Las variaciones de estos postres además son muy curiosas. En nuestras panaderías por ejemplo, puedes encontrar huesicos de Santo de crema y chocolate o buñuelos de viento rellenos para los más lamineros. Y para los niños que celebran Halloween, este año como novedad hemos hecho unas galletas dulces para la noche de Halloween a los que no podrá nadie resistirse (ni los más mayores)

Esperamos que tengáis un puente de miedo y ¡¡no os olvidéis de traer un buen postre a casa!!

Hasta entonces, sed felices y salud para tod@s!